viernes, 4 de noviembre de 2016

Una sorpresa personal

Una sorpresa personal




Se me olvidó contaros que el viernes 28 de octubre 2016 me ocurrió una cosa maravillosa. Veréis, durante los días 27 y 28 fue el Prime The Animation de mi facultad, estuve todo el día, desde la mañana a la noche, allí viendo cortos y pitchings, mesas redondas, charlas, masterclass, etc. Estuvo gente como Alberto Vázquez (autor de producciones como BirdBoy, ganador de Goya, Psiconautas, Judas la ardilla católica, o el más reciente: Decorado), Rafa Zabala (modelador de Azog de El Hobbit, también de otros modelados en producciones como Iron Man 3, El Hombre de Acero o El Planeta de los Simios) y Paco Sáez (artista storyboard de Tadeo Jones 2, Atrapa la Bandera, Planet 51, muy buen profe, por cierto) entre muchos otros.





El caso es que ese viernes, día de la Animación Mundial por cierto, empezó fatal porque me presenté a la revisión de portfolios y salí bastante decepcionada conmigo misma. Me había sentido muy intimidada por la persona, artista y profesional, que me lo revisó y me llegaron informaciones contradictorias sobre qué hacer con mi futuro laboral y sobre mi trabajo. Ahora que lo pienso más detenidamente, me doy cuenta de que fue bastante... ¿cómo decirlo? Corto, seco, demasiado rápido, ni siquiera pude enseñarle mis bocetos. Soy demasiado tímida y eso debo arreglarlo.




Así que, cansada y desanimada, volví a casa. No tenía ninguna gana de cocinar, de hecho, mi intención era ver El Código da Vinci (tenía mono de ver pelis de la saga después de haber visto Inferno el martes en la Fiesta del Cine) y "cenar" las pipas que me quedaban. De hecho, hasta igual ese día me acostaba antes de las 10pm. Entonces me llamó mi pareja al móvil, como casi todas las noches (para aquél que no lo sepa, vive en Ámsterdam y tiene un horario un poco raro de clases y de prácticas, así que esperamos a la noche, cuando vuelvo de clases, para hablar). 


Hablamos de los típico: que tál el día, si fue bien, qué tal las prácticas, que si estaba desanimada con lo de los portfolios, etc. Estaba desganada la verdad, hablar con él me levantó algo el ánimo. Fue en ese momento cuando me dijo: "¿Por qué no bajas y me das un beso?". Por un momento me quedé callada, luego me reí. No recuerdo que le dije, pero él volvió a insistirme, le contesté que estaba equivocado. "Que no, que estoy abajo, de verdad, en tu puerta,... ¿me abres?". Me volví a reír porque no me lo creía, entonces me levanté corriendo y fui veloz al balcón, incrédula. Miré a la calle y allí estaba. ¡Joder, allí estaba! (Grité un "holy shit" cuando lo reconocí, lo admito xD). bajé corriendo a abrirle (asusté a mi compañera de piso que me veía ir de un lado a otro del piso corriendo como una posesa con risas y cara de shock) y lloré de alegría (como en las pelis).




¡Así fue la sorpresa!

Quería compartir esa alegría que he tenido durante unos días y que no había esperado para nada, menos en ese momento porque me había tenido engañada toda la semana.
=D


2 comentarios :

  1. Ooh.... Que mono, cualquiera querría un novio así.

    Que suerte tienes

    ResponderEliminar

Aquí puedes contarnos tu opinión.
Si comentas, por favor, hazlo con respeto.
No dejes direcciones ni spam o tu comentario será borrado automáticamente.