domingo, 14 de febrero de 2016

Camille Claudel y Auguste Rodin

Camille Claudel y Auguste Rodin


 Buenas a todos!

Ante todos tengo que anunciaros que mi cruce de blog de la Iniciativa Tributos Efímeros será Montse, del blog Amor y Palabras. ¡Pasaos! Es un gustazo de blog, hacía un tiempo que no veía un blog que reseñara libros fuera de lo que se lee hoy en día (me dejó enganchada con la reseña del libro de Star Wars sobre el cortejo de Leia ^^)




Bueno, volviendo al tema de la entrada. El Arte esconde historias dentro y fuera de sus obras, a veces, los propios artistas tienen historias irreconocibles y a veces la historia tiene artistas que no se reconocen hasta años después. ¿Sabíais de esta intereseantísima pareja de artistas? Seguramente sabréis de Rodin, aunque Camille también fue una gran artista, aunque él la corropiera y la dejara sola.


Camille Claudel y Auguste Rodin


Cuando Camille ganó el premio de Roma de escultura y se va a Italia, tiene como profesor al escultor August Rodin, del que se enamoraría al poco de conocerlo. Rodin, deslumbrado por su alumna, pero no sólo fue su belleza sino por su obra, descubrió en ella un alma gemela, alguien que como él vivía por y para el arte. Alguien que, como él, se trataba de huir del academicismo para liberar las figuras, dotarlas de movimiento y emoción, transformando poses clásicas en nuevas formas de poderosa vitalidad.

(Esto me recuerda a lo que decía Miguel Ángel Buonarrotti, el autor de El David, sobre sus esclavos: los esclavos estaban ya ahí en el mármol esculpidos, sólo tenía que picar la piedra para liberarlos)



Rodin tenía en ese momento 43 años y Camille sólo 19. Así se inició una de las relaciones más tórridas que ha habido en el mundo de los artistas. Su amor fue desmesurado, pasional y lleno de celos, traición, angustia y dolor. Dos años después de conocerse, Camille comenzó a ser ayudante de Rodin en el estudio para poder aprender más sobre la escultura. En 1888 se mudaría a un lugar cercano al estudio de Rodin.

La única mujer entre sus alumnos, rápidamente se convirtió en objetos de guiños y sonrisas, desde que se hizo evidente el magnetismo que ejercía sobre el maestro. Su rostro, su talle, sus formas, pronto fueron reconocibles en las esculturas de Rodin, para escándalo de su familia. Antes musa que modelo y amante.


En 1893 Rodin trabaja y esculpe para el gobierno francés y Camille queda en un segundo plano para él. El talento indiscutible de Camille se vio opacado por la gran sombra de Rodin, y se especula que fue por tal motivo, que después de aquellos largos y compenetrados quince años, la relación empezó a tambalearse; tal vez ella esperaba demasiado de él.
Ella lo amaba profundamente y la gran mayoría de sus obras reflejan el estado y la presión censuradora a la que fue llevada. En 1898 terminan definitivamente sus relaciones porque él nunca abandono a Rose Beunet, la fiel compañera del escultor; siempre se interpondría entre ellos porque Rodin ni siquiera se planteó dejarla cuando estuvo embarazada de un hijo que nunca llegó a nacer.

Camille se dedicó entonces a la escultura de manera frenética, y se volvió cada vez más arisca. Participó en varias exposiciones de galerías importantes pero no salía de su cuarto, donde se dedicaba a esculpir encerrándose en su casa con sus gatos, y con llave puesta en las puertas y ventanas, en acto de inaudita desesperación. Su situación económica se encrudeció y al poco tiempo empezaron a aflorar muestras de problemas mentales. Finalmente cayó enferma, tanto que en diciembre de 1905 se organizó en París una última gran exposición con 13 de sus esculturas.


Empezó a tener problemas con las galerías al no entregar las obras. El problema no era que no las realizara sino que una vez acabada la escultura la destruía. Comenzó a sentir miedo, apenas comía por temor a ser envenenada y destruyó a martillazos sus propias obras. En 1913 moría su padre, la única persona de su familia en la que Camille encontró algo de comprensión.

(La pobre estaba realmente deprimida, no se sentía bien con ella. Nada de lo que hacía le parecía suficientemente bueno)

Una semana después, fue arrastrada fuera de su apartamento e introducida en una ambulancia. Su madre había firmado los papeles para su internamiento en el sanantorio de Ville-Evrard ante la opinión médica de que sufría severos trastornos mentales que la hacían peligrosa para sí misma y para los demás. Camille fue llevada en 1914 a un asilo mental de Montdevergues donde se quedó hasta su muerte treinta años después en 1943.

"Tras apoderarse de la obra realizada a lo largo de toda mi vida, me obligan a cumplir los años de prisión que tanto merecían ellos...".

Estas palabras fueron escritas por Camille Claudel al cumplirse el séptimo año de lo que ella misma calificaba como "penitencia", su internamiento en un manicomio. Odiaba profundamente a Rodin y llegó a escribir mostrando claramente como la pasión se había tornado en odio:
"En el fondo. todo eso surge del cerebro diabólico de Rodin. Tenía una sola obsesión: que, una vez muerto, yo progresara como artista y lo superara; necesitaba creer que, después de muerto, seguiría teniéndome entre sus garras igual que hizo en vida".


(Vamos, del amor al odio hay un solo paso).


¿Conocíais a esta artista?
¿Os aburren estas entradas o sigo con ellas?





1 comentario :

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